miércoles, 10 de diciembre de 2014

PEDAGOGÍA DEL OPRIMIDO PAULO FREIRE


PEDAGOGÍA DEL OPRIMIDO PAULO FREIRE

Presenta lo que no es meramente una nueva pedagogía, sino un plan para la liberación auténtica del hombre, sea opresor u oprimido. En este libro Paulo Freire critica el sistema tradicional de la educación (lo que él llama “la educación bancaria”) y presenta una nueva pedagogía donde los educadores y los educandos trabajan juntos para desarrollar una visión crítica del mundo en que viven.

Paulo Freire sustenta una pedagogía en la que los individuos aprendan a cultivarse a través de situaciones de la vida cotidiana. 

No se trata de una pedagogía para el oprimido, por el contrario, de él, el sujeto debe construir su realidad a través  de las circunstancias que generan el devenir cotidiano. Los textos que el individuo construye le permiten reflexionar y analizar el mundo en que vive, pero no para adaptarse a él. 

El autor en este primer capítulo menciona algo muy importante –la superación auténtica de los opresores-oprimidos no está en el mero cambio de lugares, ni en el paso de un polo a otro, ni tampoco radica en el hecho de que los oprimidos de hoy en nombre de la liberación, pasen a ser los nuevos opresores. 

La propuesta de Freire implica dos momentos distintos de manera progresiva: una se refiera a tomar conciencia de la realidad en la que vive el individuo, como ser oprimido siempre sujeto a las determinaciones de los opresores, la otra en cambio consiste en la iniciativa de los oprimidos paras luchar frente a los opresores y liberarse para llegar  a la praxis.

El autor hace referencia  a una característica actual de la educación la cual consiste en una narración y memorización excesiva que se presenta en las aulas, sin analizar la esencia de ello, un ejemplo sencillo es: el alumno memoriza que 4 veces 4 es igual a 16, sin percibir lo que realmente significa 4 por 4; dicha situación que Freire concibe como si los alumnos fueran unos recipientes en los cuales se depositan los conocimientos, así el maestro es un depositario y los conocimientos son los depósitos que éste realiza cotidianamente. 
La concepción bancaria de la educación pretende  transformar la mente de los individuos para que se adapten mejor a las situaciones  reales y así poder dominarlos con mayor facilidad.
Cuando el individuo no lucha por sus intereses y emancipación cultural y social, parece como si hubiera perdido el amor por la vida, tal necrofilia es la situación que ha predominado reiterado con la educación que se impone en las escuelas, sin embargo la pedagogía  que propone Paulo Freire es opuesta, ya que sugiere que el individuo adquiera la biofilia a través del cultivo del ser, estando con el mundo y no en el mundo, lo cual  se alcanza a través de la liberación, para ello se requiera que la educación deje de ser  mecanicista.
La educación liberadora en el individuo tiene que ser un acto cognitivo en el que se  comprenda y analice el contenido, superando la división existente entre el educador y el educando.      
Freire rechaza la situación de la cultura dominante, donde los privilegiados son los actores y los demás son meramente espectadores. “En la síntesis cultural, donde no existen espectadores, la realidad que debe transformarse para la liberación de los hombres es la incidencia de la acción de los actores” (235). Y prosigue señalando que “la invasión cultural, en la teoría antidialógica de la acción, sirve a la manipulación que, a su vez, sirve a la conquista y ésta a la dominación, en tanto la síntesis sirve a la organización y ésta a la liberación” (239).
En conclusión, Freire admite que no tiene mucha experiencia en “el campo revolucionario”, pero ello no le “imposibilita reflexionar sobre el tema” (240); y termina señalando que “si nada queda de estas páginas, esperamos que por los menos algo permanezca: nuestra confianza en el pueblo. Nuestra fe en los hombres y en la creación de un mundo en el que sea menos difícil amar” (240). El hecho de que este libro siga siendo estudiado treinta y cinco años después de su primera publicación prueba que nos quedó mucho más de lo que Freire esperaba.

Frases Célebres de Paulo Freire sobre la Educación

1- Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho 2- Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado

3- Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos

4- Enseñar exige la corporización de las palabras por el ejemplo

5- Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando

6- Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad

7- Enseñar exige saber escuchar

8- Nadie es, si se prohíbe que otros sean

9- La Pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación

10- No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión

11- Decir la palabra verdadera es transformar al mundo

12- Decir que los hombres son personas y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa

13- El hombre es hombre, y el mundo es mundo. En la medida en que ambos se encuentran en una relación permanente, el hombre transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación

14- El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas

15- Solo educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto de educar y el acto de ser educados por los educandos

16- Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre 17- La cultura no es atributo exclusivo de la burguesía. Los llamados “ignorantes” son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado el derecho de expresarse y por ello son sometidos a vivir en una “cultura del silencio”

18- Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra

19- Defendemos el proceso revolucionario como una acción cultural dialogada conjuntamente con el acceso al poder en el esfuerzo serio y profundo de concientización

20- La ciencia y la tecnología, en la sociedad revolucionaria, deben estar al servicio de la liberación permanente de la HUMANIZACIÓN del hombre.


Bibliografia


  • Freire, Paulo. Pedagogía del oprimido. Montevideo: Tierra Nueva, 1970.

LA PEDAGOGÍA POR UNA CULTURA EN DERECHOS HUMANOS

LA PEDAGOGÍA POR UNA CULTURA EN DERECHOS HUMANOS


En los derechos humanos la globalización ha significado una terrible embestida en el plano de la vida y de las ideas. El derecho a la vida se convierte en un juego de palabras con la masacre cotidiana de millares de seres humanos que padecen víctimas del hambre y las enfermedades que irrumpen con la desnutrición. Los derechos sociales, económicos y culturales son palabras sin vida por la exclusión que produce la globalización de la miseria imperante: no hay salud, empleo, trabajo, seguridad social y vivienda porque la producción se desvinculo del empleo y la gente no se requiere, además el Estado se convirtió en servidor de las corporaciones multinacionales y sus funciones se reducen cada vez más. Los acuerdos internacionales se han convertido en un mecanismo eficaz utilizado por las corporaciones multinacionales para elevar sus beneficios con base en el empobrecimiento y el destrozo de las comunidades.

Las reglas supranacionales que adoptan en estos acuerdos les permiten fortalecer el poder de las empresas por sobre la capacidad de los gobiernos de realizar políticas sociales, eliminar  o recortar logros laborales y derechos básicos de las comunidades.  El nuevo rol del Estado es de tipo neo regulador y eficientista que cambia la relación entre economía y política: del papel predominante del Estado en la economía y de mayor incidencia estatal en las políticas de desarrollo, se pasa a una mayor influencia del sector privado, del mercado y de la financiación externa. Aunque también se pueden describir facetas positivas de los estados democráticos.
                                                                                      
Los estados democráticos se fundamentan en los principios del liberalismo político, en el respeto de los derechos cívicos y en la valoración, cada vez más universal, de los derechos humanos.


Tal como lo dicta la Declaración Universal de los DDHH, en el numeral 3 del Artículo 21

La voluntad de la población debe constituir la base de la autoridad de gobierno; ello se expresará en elecciones periódicas y genuinas que serán mediante sufragio universal e igual y se celebrarán por voto secreto o por procedimientos de votación libres equivalentes.

Esta condición establece una relación de correspondencia: El respeto a los derechos humanos es una obligación de la democracia y la democracia es una condición de los derechos humanos.

La democracia es, antes que nada y sobre todo, un ideal.  Sin una tendencia idealista una democracia no nace, y si nace, se debilita rápidamente. Más que cualquier otro régimen político, la democracia va contra la corriente, contra las leyes inerciales que gobiernan los grupos humanos. Las monocracias, las autocracias, las dictaduras son fáciles, nos caen encima solas; las democracias son difíciles, tienen que ser promovidas y creídas. (Sartori, 1991,p. 10.)

En este sentido, los derechos humanos se asimilan a las democracias; son difíciles, tienen que ser promovidos y creídos. Por tanto, se anota que Colombia se ha caracterizado por ser una de las democracias más duraderas del continente, pero a la vez por contar con la guerrilla más antigua de Latinoamérica. Así mismo, las condiciones estratégicas del país han propiciado la conformación de diferentes agrupaciones armadas al margen de la ley: El paramilitarismo, los ejércitos del narcotráfico, los grupos de autodefensas, las pandillas y demás agrupaciones violentas, que han “justificado” la permanente violación a los derechos humanos.

Abordar el tema de los Derechos Humanos en la actualidad más que una exigencia se convierte en una necesidad, las constantes violaciones de los DDHH, las acciones bélicas, el conflicto armado y el desplazamiento forzado, entre otras formas de transgresión a la sociedad; no sólo deben quedarse en el estudio y el reconocimiento estatal de estas acciones, así como tampoco el deber de acogerse a la sola protección y defensa de éstos ; sino que se debe actuar en un proceso ético de educación hacia los Derechos Humanos. 
                                                                                                   
Desde aquí se hace necesario el reconocimiento de la escuela como formadora de la nación y de sus pobladores, considerando que esta institución es el espacio ideal para cumplir con la labor que hoy se hace ineludible; es así, que el educar a cada uno de los futuros ciudadanos en la promoción de los DDHH debe asimilarse como una manera de vivir y no

Sólo como una manera de resolver conflictos. Es allí en donde la academia se convierte  indudablemente en la fortaleza de los valores, después de la familia. De tal forma, la educación a los Derechos Humanos es el afianzamiento de los valores y la trasmisión de ésta como práctica y como cultura del hombre.    

Es preciso enfocar el estudio de los Derechos Humanos a las aulas de clase, a construir una sociedad reflexiva y consciente comenzando por las mentes jóvenes de la nación;  se debe pensar en el contexto histórico de Colombia marcado por barbaries y acciones aborrecibles como sociedad; hechos que ponen en entredicho los Derechos Humanos si recordamos que son estos los que posibilitan la construcción de la democracia y la búsqueda de la paz. 

Considerando entonces que la sociedad se forma desde la educación en las escuelas y todo aspecto formal de conocimiento parte de ellas; se le debe dar el debido respaldo a las instituciones como formadoras de la nación en valores  no sólo aplicados a la norma y formalidades de conducta sino conduciéndolos a la educación, enseñanza y vivencia en el diario cotidiano de los valores que promueven los Derechos Humanos.
  
Finalmente, la estimulación de la educación para el ejercicio de los Derechos Humanos, contribuye al desarrollo de la educación formal y del desarrollo de los habitantes de una Nación; razón por la cual, en el contexto nacional se observa la implementación y promoción de los programas para la educación de los Derechos Humanos (Eduderechos) del Ministerio de Educación Nacional de Colombia, el cual busca  desde la conciencia de la educación, proyectos pedagógicos escolares concordantes con el propósito del mejoramiento de la calidad educativa. Lo cual solo es posible a través de una continua transformación del ambiente del aprendizaje mediante procesos pedagógicos que estimulen en los jóvenes competencias ciudadanas para constituirse como sujetos activos en derechos.  Todo esto evidencia la exigencia y la actual  demanda de competencias educativas de calidad basadas en enfoques de Derechos Humanos. 

No sobra anotar una reflexión que más adelante se reitera: No es sólo la acción la que establece la violación a los derechos humanos, sino la omisión de los actores responsables de la guarda y protección de los mismos. En este punto de referencia se detalla la obra de Paulo Freire y la visión sobre la educación y su insistencia hacia la práctica de una libertad,  la educación de las masas y su incidencia en los países en desarrollo y la tan evidente globalización, pero igualmente insiste en la educación que se libera de todo rasgo alienable, una fuerza que posibilite hacia el cambio y que sea el impulso de esta libertad.  Freire reconoce a la educación como generadora de una verdadera sociedad humana y en la que ningún hombre este excluido de ella.  Desde este punto su  método, según el cual todo proceso educativo debe partir de la realidad que rodea a cada individuo, desde la cual no se postulan modelos de adaptación ni transición de la sociedad, sino modelos de ruptura, de continuos cambios al ser subjetivos y de trasformación total.

Si bien es cierto que la educación en DDHH no resuelve las problemáticas de las comunidades, también es cierto que, en la medida en que se logre que una comunidad llegue a buenos niveles de apropiación sobre los mismos, se estará contribuyendo a la resolución de esas problemáticas. Pero hay que tener claro que debe ser un proceso de amplia cobertura. De allí que Freire reconozca que la tarea de educar se hace autentica en la medida en que se procure una integración del individuo a la realidad  nacional e individual, A medida de que se pierde el miedo a la libertad, a ser libres en derechos, la tarea aquí del educador es la de un artista formador que crea no sólo un mundo para el educando sino que
elabora un proceso de recreación, de búsqueda, de independencia y a la vez de solidaridad con el otro.  

La problemática social que genera la violencia en los estudiantes se debe abordar de manera que se generen espacios (bien sean de diálogo, de debate, de análisis, de crítica y de reflexión) para resolverla. Cuando esto se logre, se lograrán personas que, frente a las situaciones que les presente la vida, podrán proponer espacios similares para resolverlas.

Se puede suponer que una de las causas predominantes del conflicto social está enmarcada en la ignorancia, pero especialmente en la ignorancia sobre los derechos y los deberes de las personas con las personas, es decir de la responsabilidad social que a cada una de las personas atañe. Por esto, es innegable la necesidad de que el pueblo colombiano supere esa ignorancia y empiece a conocer y a manejar este conocimiento enfatizándolo en los derechos humanos, logrando la apropiación de los mismos, no sólo para hacerlos valer sino, también, para que inicie un reconocimiento de respeto por el otro, desde todo punto de vista.

Debe ser claro, entonces, entender que la educación sobre los derechos humanos es imprescindible desde la escuela, para que se dé la promoción y el respeto de los mismos, pues en el momento en que las personas llegan a conocer, entender y apropiarse de sus derechos y de los deberes que conllevan dichos derechos, así mismo sabrán exigirlos y, seguramente, lucharán por difundirlos y defenderlos.

En este abordaje de las responsabilidades, como docentes, frente a la enseñanza, difusión y vigencia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y ante el desconocimiento de los procesos que se adelantan para afrontar esta responsabilidad, insumo que se convierte en básico para la formulación de cualquier tipo de proyecto que pretenda atender las necesidades en el proceso de enseñanza y difusión de los DDHH, se convierte en prioritario establecer metodologías formales para el desarrollo de estas tareas.

Se supone que los docentes, por su calidad de profesionales de la educación, deben tener claros los conceptos que se manejan alrededor de los DDHH, pero la realidad que se ha encontrado en algunas indagaciones, es bien distinta. De la misma manera, teniendo en cuenta los planes de estudio aprobados por el Ministerio de Educación Nacional MEN, así como el Artículo 41 de la Constitución Política de Colombia, se podría suponer que los estudiantes, al terminar sus estudios deberían tener una formación básica en DDHH, pero tampoco es así, salvo en contadas excepciones.

En buena parte, se puede suponer que estas deficiencias están causadas porque, aparentemente, no se enseñan los Derechos Humanos en las aulas y, en las pocas que se estén enseñando, no se cuentan con las metodologías y herramientas adecuadas para esta enseñanza. En la medida en que se pueda establecer y socializar la relación de los currículos de la educación en  Derechos Humanos y con la normatividad que los rige, se podrán establecer los lineamientos para dar cumplimiento a la misma y para construir herramientas y estrategias para la enseñanza, difusión y vigencia de la Declaración Universal en nuestra localidad.

La defensa de los derechos humanos se ha limitado, en la mayoría de escenarios, a las denuncias en contra de su vulneración, pero hoy se vislumbra la necesidad de trabajar con miras a la formación de sujetos de derecho, por lo tanto es pertinente un proyecto que entrelace currículo y derechos humanos involucrando activamente a los diferentes actores del proceso educativo. Logrado esto, se puede garantizar uno de los fundamentos para el logro de un proceso: su permanencia en el tiempo.

Es imprescindible que este individuo se reconozca como un sujeto de derechos y reconozca, a su vez, los derechos de los demás. De esta manera, cuando se logre que una comunidad se reconozca a sí misma, y a sus individuos, como sujetos de derechos, difícilmente permitirá que otros actores, individuales o colectivos, como el gobierno, los gobernantes y los grupos marginales, los desconozcan o vulneren.

Así mismo, para lograr que un proceso de educación en DDHH sea efectivo, se debe lograr que todos los docentes, educadores y personal relacionado con la educación, obtengan la formación y la información, necesarios para lograr los constructos precisos en esta tarea.

Teniendo en cuenta que son éstas el espacio preciso para lograr permanencia, no hay que obviar que para lograr una sana interacción en el escenario de la escuela, se hace ineludible el reconocimiento de los derechos desde todos los actores de la misma. En el momento en que directivos, docentes y educandos reconozcan los derechos -humanos, constitucionales, del niño…-estarán reconociendo a sus interlocutores como sujetos de derechos, y es a partir de allí desde donde se podrá propiciar el respeto de ambos; actores y derechos.



                                                                                                                            

BIBLIOGRAFÍA





Jiménez, G. F. (1990). Introducción al Psicodiagnóstico de Rorschach y láminas proyectivas. Salamanca: Amarú Ediciones.

Undurraga, C., Maureira, F., Santibañez, E & Zuleta, J. (1990). Investigación en educación popular. Santiago: CIDE.
Colombia, Defensoría del Pueblo (2007). Guía Didáctica para Orientar la Práctica de los Derechos Humanos. Juana Carrizosa Umaña y Ángela María Muriel Arévalo: Autores.   

Constitución Política de Colombia 1991. Texto oficial 1991. Editorial Esquilo Ltda. Bogotá Colombia, septiembre de 1992

Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Defensoría del Pueblo Colombia, Red de Promotores de Derechos Humanos, Estado Social y Democrático de Derecho y Derechos Humanos. Bogotá, D.C., 2001.

Defensoría del Pueblo Colombia, Derecho a la Educación, en la Constitución, la Jurisprudencia y los Instrumentos Internacionales. Bogotá, D.C., 2003.   

FREIRE,  Paulo. (1969).  Pedagogía del oprimido.

FREIRE, Paulo, “La educación como práctica de la libertad”, Buenos Aires, Siglo veintiuno editores, 1985.

FREIRE, Paulo. “La Educación como Práctica de la Libertad”. (Prólogo de Julio Barreiro).1971. 3ª edición. Edit. Tierra Nueva. Montevideo - Uruguay.


FREIRE, Paulo. “Sobre la Acción Cultural”. Fondo de Cultura Magisterial. Lima - Perú. 

Conceptos de Pedagogía

¿Qué es pedagogía?
La pedagogía es la suma  de saberes que se encarga de la educación como fenómeno social y específicamente humano. Se trata de una ciencia aplicada de carácter social, cuyo objeto de estudio es la educación y la enseñanza. Más allá de enseñar se estudia la educación.

¿Qué es didáctica?
Rama de la pedagogía que se ocupa de los sistemas y métodos prácticos de enseñanza destinados a plasmar en la realidad las teorías pedagógicas. Se encarga de  la organización escolar y la orientación educativa, fundamentar y regular los procesos de enseñanza y aprendizaje. 

¿Cuáles son los tres objetos de conocimiento que se le han asignado a la pedagogía?
La pedagogía tiene un objeto propio, la educación, posee también una serie de métodos, provenientes de otras disciplinas, para abordar la investigación y realización de su objeto; y, por último logra organizar el resultado de sus investigaciones para constituir un sistema unitario de principios y modelos explicativos y educativos, de carácter general. 

¿Qué entiende por saber pedagógico?
Es teoría y práctica; la primera se logra a través de las reflexiones conscientes o inconscientes de los docentes, su experiencia y transmisión de conocimiento y esa producción teórica fundamenta la práctica que a su vez prueba la teoría.

¿Cuál puede ser la posición de los alemanes, los franceses y los ingleses, sobre la epistemología de la pedagogía?
La Ilustración europea de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, desde Francia, Alemania, Inglaterra, el Marqués de Condorcet, Rousseau, Herbart, Pestalozzi, Fröbel... plantea el interés "ilustrado" por el progreso humano retoman el significante griego.. De un lado comienza a expandirse el significado de lo humano, de todas las etapas de la vida humana. El significado etimológico de Pedagogía está relacionado con el arte o ciencia de enseñar. De las raíces "Paidós" que es niño y "gogía" que es llevar o conducir. 

 ¿Qué es curriculum?
Currículo es el conjunto de criterios, planes de estudio, programas, metodologías, y procesos que contribuyen a la formación integral y a la construcción de la identidad cultural nacional, regional y local, incluyendo también los recursos humanos, académicos y físicos para poner en práctica las políticas y llevar a cabo el proyecto educativo institucional.

 ¿Cuáles son los tres momentos de la educación popular?
Desde Freire en los años 70 en américa latina, aunque nunca hablo del término de la educación popular, influyo en su desarrollo. Poco a poco fue configurando un discurso sobre la transformación de la educación que influencio por ejemplo en la revolución cubana de 1959, el surgimiento de la Teología de la liberación en 1968  y la Caída del Modelo Soviético en 1991.

¿En qué consiste la pedagogía del oprimido?
Su representan el brasileño Paulo Freire, hace una propuesta revolucionaria mediante una obra de pedagogía de interrelación entre el educador, el educado y entre actores de la sociedad especialmente las clases populares, es una obra dedicada a los oprimidos, surgiendo la pedagogía de la liberación.

¿En qué consiste la pedagogía crítica?
Es en esta pedagogía donde se le propone mediante a la enseñanza, a los estudiantes a mantenerse críticos, analíticos y desafiantes a la dominación, las creencias y las culturas impuestas, permitiéndoles alcanzar un pensamiento crítico.



LA EPISTEMOLOGÍA DE PABLO CAZAU



LA EPISTEMOLOGÍA DE PABLO CAZAU

*      La lectura de la Epistemología del autor Pablo Cazau analiza el concepto de la epistemología, su ocupación, sus dimensiones y las orientaciones que parten desde el concepto puro de epistemología. Según Pablo Cazau la epistemología es la disciplina que estudia la ciencia. Etimológicamente la palabra Epistemología, proviene del griego “episteme” que quiere decir conocimiento y “logos” que quiere decir teoría; tomando en cuenta lo anterior se puede decir que la epistemología se ocupa de estudiar el conocimiento científico y de explicar los criterios que lo hacen científico, es decir la epistemología cuestiona, critica, indaga, busca el por qué y cómo de la ciencia. También toma muy en cuenta la metodología como pasos, procesos, métodos y técnicas, utilizada por el científico a la hora de probar como verdadera una teoría o descubrimiento.
*      A partir de estas definiciones, se distinguen la existencia de tres niveles de abordaje en el proceso epistemológico: la realidad, la ciencia y la epistemología. Los científicos estudian una realidad específica en determinado momento, en cambio la epistemología va más allá de la perspectiva del científico o investigador, cuestiona porqué el científico estudia determinada situación o realidad; como son sus métodos, muestras, pasos, técnicas a utilizar, la forma en que formulan sus hipótesis y el tipo de lenguaje que utilizan en sus investigaciones; además hace comparaciones de con diferentes teorías y enfoques científicos. Dentro de las dimensiones de la epistemología se pueden mencionar:

o   La epistemología testimonial o descriptiva: es la encargada de escribir lo más objetivamente posible qué es la ciencia, qué métodos se pueden utilizar y cómo se utilizaran. cómo y con qué criterios se han clasificado las ciencias y ve las diferentes formas de estudiar una realidad. Detalla de forma objetiva todo lo que el científico o investigador utiliza para determinado estudio.

o   La epistemología explicativa: es la que estudia todo aquel conocimiento que intenta ser válido y justificado; de esta dimensión salen las hipótesis y posteriormente las teorías, ya que busca fundamentar y justificar el porqué de las cosas o desierto descubrimiento.

o   La epistemología normativa: es la que se trata de buscar y examinar a qué medida la ciencia se va adaptando, examina a la ciencia como modelo ideal, en el caso de la epistemología se pregunta cómo debe ser la ciencia, como hacer progresar cambiando sus métodos.

Sintetizando y entendiendo a la epistemología como la disciplina que se ocupa del estudio del conocimiento científico la cual  abarca más  que la sola preocupación de decir qué es la ciencia, sino también tiene la exigencia de explicarla y hasta de imponerle o prescribirle criterios de cientificidad. 

Del mismo modo, la epistemología rige a la ciencia o el conocimiento científicos, pues se encargada de cuestionar los procesos utilizados en descubrimientos o teorías.

De manera que la epistemología es antes que todo un  rol, una actitud. El mismo científico actúa como epistemólogo en la medida en que auto examina, critica y analiza la ciencia que investiga.



SABER PEDAGÓGICO IMPLICACIONES PARA LA DOCENCIA Y LA PEDAGOGÍA


Por lo que respecta al texto “el saber pedagógico y sus implicaciones en la docencia y la pedagogía”, proyecta la necesidad en la reflexión pedagógica de categorizar el saber pedagógico sin pretender remplazar a la pedagogía, la didáctica o las ciencias de la educación. El saber pedagógico procura acoger en su significación, en el proceso de construcción que realiza el educador, al convertir su acción humana, sus prácticas docentes, su interacción en el aula y en la institución; como un objetivo de indagación, de pregunta, de un cuestionamiento que lo involucre como un asunto de reflexión crítica como ser transformador de imaginarios, pensares y concepciones e impulsador de haceres.  La principal intención aquí enmarcada es que previendo la categorización del saber pedagógico dentro de la investigación pedagógica, le  provea al maestro de recursos y herramientas en el ámbito educativo, orientándolo  a comprender significativamente su pensamiento y su hacer cotidiano, considerando especialmente la interacción que surge al establecer relación con los otros sujetos, con el manejo del conocimiento y la transformación y asimilación de la cultura social entorno al individuo.  Es imprescindible en este punto reconocer al saber pedagógico como fuente poderosa de articulación teórica-práctica, que le permite al educador integrar y poner en acción en sus prácticas, considerándole como una ayuda que apruebe un discurso coherente que posibilite una individualidad e identidad al docente en el campo del conocimiento que adquiere, cuando piensa entre lo que hace y quiere hacer mejor. Analiza también la palabra saber asociada a la pedagogía, al ser asumida la pedagogía como saber, el saber en realidad es el espacio más amplio y abierto de un conocimiento, el saber pedagógico, permite explorar relaciones complejas de la pedagogía con  la educación y la cultura; realizando un trasversalización social y política que convergen en el entorno sociocultural que rodea a la pedagogía.

El concepto mismo de pedagogía implica un desafío por resolver, pues está en medio de percepciones pasando de ser para los académicos desde un arte, una reflexión rigurosa, un saber, un saber que reconstruye, para algunos una disciplina en construcción, una teoría puesta en práctica sobre la educación y para otros un saber con pretensiones de cientificidad.
A decir verdad, la pedagogía es la disciplina que conceptualiza, aplica y experimenta los conocimientos referentes a la enseñanza.  La pedagogía se centra en pensar en primer lugar los procesos de formación, refiriéndose a la reflexión crítica con relación a la producción, relación, difusión y exposición de los conceptos que estructuran y fundamentan los mismos procesos.  Ahora bien la pedagogía está al servicio de la construcción de nuevos formadores, que tengan competencias críticas y que se sientan comprometidos con la acción formativa.

Si viene es cierto que la educación como practica cultural en sus orígenes se concibió como arte, es decir, una obra personal, como la actividad de un persona que perseguía el objetivo de educar a otra; hoy supone otros retos sin olvidar que el punto central de la pedagogía es el hombre, el educarlo será de cualquier forma su principal propósito.  De manera que así como la educación es concebida como una obra de arte, centrada en el sujeto y  en su formación como persona; ahora bien en los mismos términos, el educador es el hacedor, el artista que acompaña orientando el camino para llegar a la meta que es el formar a un  hombre educado.